San Fernando, Tigre, Buenos Aires, todos esos lugares son llenos de aves, de barcos, de florencentes arboles, es Argentina tal cual ya lo amamos. Aqui es la Europea de antes cambiada por la magia del continente, la naturaleza exuberente, el temperamento latino de los inmigrantes. Pensiamos encontrar la frescura, es el verano quien nos tumba, con 35°, tormentas y lluvas tropicales. Nuestra marina es llena de aves quien hacen sus nidos, de caballos quien pacen tranquilamente, de perros de todo lados quien nos acompañan. Nuestra estancia prolongada nos permite de gozar de Buenos Aires,” la Capital federal”, de callejear en los museos, librerias, callejuelas, todas cosas de que aprovechamos antes de dejar la civilizacion para el Sur extremo : San Telmo y sus anticuarios, sus bares aTango, la Plaza de Mayo, en donde ya podemos ver las huelas de los sufrimientos, “las tontas de Mayo” o los veteranos abandonados de la guerra de las Malvinas. Nuestro mejorando conocimiento del español hace que somos cada dia mas cerca de esta gente cual amistad, delicadeza, proximidad siempre nos surprende. Dentre poco, si el tiempo en el Rio lo permite, rumbo a Mar del Plata que los “porteños” empiezan a invadir, el verano se approxima ! Tomamos por seis meses de rancho, no hara muchas tiendas.
